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Me pasa a menudo, pese a llevar viviendo aquí de 1973 a 1978 y de 1983 hasta ahora. Sobre todo me pasa cuando veo cosas como ésta:

BABEL DESNUDA
Babel, desnuda, acaba de nacer.
Babel, desnuda, es como un niño ciego,
no tiene ojos
y mira, horrorizada,
con los ojos del tacto
que descubren superficies
que no siempre es amable tocar.
Babel, desnuda,
palpa, toca, roza, empuja, oprime:
sus manos son las palabras
de un mudo
que en el terror del silencio
sabe que hay un secreto.
Cristina Peri Rossi.
En BBC News publican esto .
Una nueva noticia me sobrecoge, no ha sucedido en una selva de Camboya, sino en un pueblo cercano a la ciudad de Linz, en Austria. Una madre ha tenido encerradas a sus tres hijas desde 1998, las niñas que en ese momento tenían 6,10 y 13 años de edad vivían aisladas, en la oscuridad, entre basura y ratones, durante siete años.
Resulta sangrante que primero fueran rescatados el perro y el gato, meses después las dos niñas menores y que hasta 2006 no fuera rescatada la hija mayor que ya contaba 21 años.
La noticia entera aquí .
Todo eso me hace pensar en la burocracia ¿alguien recuerda a ALBA ? Aquí no dimitió NADIE. Y esto NOS AFECTA A TODOS Y NOS CUBRE DE VERGÜENZA.
A mí me gusta discutir; discutir, que no pelearme. Si sobre un tema determinado puedo sostener una opinión (ya sea favorable o contraria al tema) sustentándola sobre argumentos, siempre adoptaré la postura contraria a la de mi interlocutor. Eso siempre que sea una cuestión que no afecte a mis "principios fundamentales"
.
Ni que decir tiene que a algunas personas esta manera que tengo de divertirme las pone muy nerviosas, una amiga me hizo notar que por lo general las personas que no saben discutir sin pelearse suelen ser hijos únicos. Los que tenemos hermanos estamos tan acostumbrados a discutir que sabemos hacerlo "sin acritú" y además sabemos que las relaciones, los lazos afectivos van más allá de una diferencia de opinión. Aunque también conozco a un chico que era el pequeño de cuatro hermanos y tan competitivo que no podía soportar "perder" una discusión. Yo no creo que se trate de perder o ganar, sino de saber exponer tus argumentos con gracia, no creo que nadie convenza a nadie.
Las diferencias de opinión son muy importantes, nos ayudan a comprender a los demás y a plantearnos nuevos puntos de vista. Nos hacen saber que no todo el mundo piensa como nosotros.
Lo importante en las discusiones es no perderse el respeto, saber relativizar.
En fin, que me gusta discutir por discutir, que es como el arte por el arte.
Ese es el nombre del juego que un grupo de estudiantes republicanos de la Universidad de Nueva York ha decidido realizar, lo que ha provocada la protesta de algunos compañeros suyos. Noticia completa aquí.
VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
Miguel Hernández
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