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Una de las curiosidades de mi vida es que las dos mujeres a las que consideré como mis abuelas no lo eran, eran mis tías-abuelas, la una de sangre y la otra política. A una le decía abuelita y ya escribiré sobre ella en otro momento. La otra era para mí, para mis hermanos y para sus nietos Nony. Era la esposa de mi tío-abuelo Mario al que no conocí, ya que murió cuatro años antes de nacer yo. Era una mujer extraordinaria que supo evolucionar a lo largo de los años, siendo en ocasiones más moderna que la que suscribe, aunque no me considero antigua y eso que hasta los cincuenta años o así había sido bastante anticuada y muy religiosa. Su marido había sido muy celoso y un día que me lo estaba explicando me dijo que lo había sido sin ningún motivo verdadero, pero luego apostilló:
-Yo nunca le falté a tu tío, ¡Pero con el pensamiento sí!.
Era muy divertida, contaba chistes, bailaba, tocaba el piano de oído y mostrando su gran talento, cocinaba de maravilla, era decidida y alegre. Tenía un carácter de quitarse el sombrero y era una de las personas más vitales que he conocido.
Le importaban mucho los buenos modales, eso que se llamaba urbanidad. Era típico de ella que cuando llamaba un vendedor a su puerta y le decía:
-Señora, vengo a ofrecerle...
-Un momento, joven. Primero buenos días, señora y después lo que usted quiera. Así que yo cierro la puerta, usted vuelve a llamar, me da los buenos días y yo hasta le ofrezco un cafecito mientras usted me explica eso que me quiere vender.
Y lo más increíble es que el vendedor lo hacía. También la obedecían los vendedores de las tiendas, los taxistas, en general todo el mundo por que sabía decirte las cosas de una manera dulce pero firme y en una ocasión en que viajó a Rusia hizo que dos señores rusos se lavaran los pies en el lavabo porque les olían mal y cuando llegaron a Moscú ¡ellos le llevaron las maletas!, porque en la Rusia comunista no había maleteros.
Guardo con mucho amor algunas de las cartas que nos escribió a mi madre y a mi cuando vinimos a España. Este fragmento refleja para mí una de sus características principales: era LA REINA DE LA FIESTA.
"No sé si te platiqué que Ramoncito (uno de sus hijos) me llevó a pasear, pues tenía un Congreso en Aguascalientes y como la Chapita (la esposa de mi tío Ramón) acababa de entrar a trabajar en el Hospital Humana no pudo pedir permiso. La gocé cantidad y me descosí otro tanto, estaba desenvuelta, oportuna y quizá medio coqueta, aunque ya es tarde para eso, pero así fue, viva la franqueza. Te imaginas entre tanto médico, unos más guapos que otros."
Cuando escribió eso tenía casi ochenta años. Hay miles de anécdotas de ella que atesoramos toda la familia. Por el motivo de habernos ido de México en sus últimos años la vi sólo en dos ocasiones y ya en la segunda aunque seguía viviendo sola y manteniendo su independencia ya noté algún signo de que su mente ya no era tan brillante y aguda como acostumbraba, me confundía con mi madre al presentarme a sus vecinos. Al final fue a vivir con una de sus hijas, mi tia Paloma, que nos explicó que sus últimos años vivía instalada en su infancia y era feliz, murió mientras dormía, con una sonrisa en los labios. Sobre su infancia ya haré otro post porque vale la pena.Para demostrar lo de la reina de la fiesta le llevaron mariachis al entierro.
Quiero compartir con vosotros este poema de una de mis películas preferidas El lado oscuro del corazón dirigida por Eliseo Subiela, con Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros. Si queréis lo encontraréis en el libro Persuasión de los días.
Comunión plenaria
Los nervios se me adhieren
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire
hasta alcanzar el cielo.
El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto,
¡Las veces que me he muerto
al ver matar a un toro!...
Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿Seré yo esa piedra?
Nunca sigo un cadáder
sin quedarme a su lado.
Cuando ponen un huevo,
yo también cacareo.
Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo.
Oliverio Girondo.
Cuando yo iba a la Universidad ¡Qué tiempos aquellos! (al decir esta frase me han salido tres canas...más). En mi vida existía la amistad de una forma que no existió ni antes, ni después, una amistad que lo abarcaba todo desde las fiestas de cumpleaños que empezaban bebiendo cava (entonces ese acto carecía de connotaciones políticas) a las 9 de la mañana y que hacían que todo el grupo de amigas no fuéramos a clase en toda la mañana.
Supongo que casi todos los que hemos pasado por la Universidad conservamos una cierta nostalgia. Es una época de la vida en la que eres joven y tienes una gran actividad intelectual, te sientes capaz de muchas cosas y la vida te las brinda. Además el paso del tiempo hace que nos olvidemos de los exámenes, los trabajos, los plazos, los madrugones y las noches sin dormir estudiando.
En esta etapa tuve la suerte de disfrutar de la amistad de un grupo de chicas con las que he perdido contacto desgraciadamente. Una de ellas merece comentario aparte, mi amiga Helena, fuimos íntimas desde el primer curso y entonces la carrera de Historia duraba cinco años. Creo que supo lo que la admiraba y la quería.
Luego estaban Conchi, Manoli, María, María José y Begoña; cada una con sus características y sus cualidades. Quiero hablar especialmente de mi amiga Conchi, cuyo sentido del humor y capacidad para las réplicas ingeniosas nos hicieron reír tantas veces en el ferrocarril de la Generalitat cuando íbamos tan apretados que casi no podíamos respirar; en una ocasión una chica se desmayó dentro del vagón y no nos enteramos hasta llegar a Bellaterra, porque al salir la gente la muchacha cayó al suelo. Una vez tuvimos que ir al Departamento de Económicas, para preguntar algo a un profe de Historia Económica. Estábamos allí esperando en aquel vestíbulo vacío, tan diferente del conocido Departamento de Historia Moderna y Contemporánea siempre bullicioso y concurrido, cuando vemos pasar a un chico algo mayor que nosotras, un becario supongo, corriendo a un despacho a la izquierda; lo contemplamos asombradas y en silencio, pues como no había nadie no entendíamos tanta prisa, además el chico llevaba adosados a las gafas unos lentes oscuros y los llevaba levantados, lo que le daba un aspecto por demás curioso. Al cabo de unos minutos vuelve a pasar corriendo en la otra dirección, al cabo de poco otra vez. Y entonces dice Conchi:
-¡Hostia, hay que ver cómo corre Mickey Mouse!
Provocando una gran y espontánea carcajada por parte de todo el grupo de chicas y el subsiguiente mosqueo del muchacho, porque creo que aunque no oyó la frase, sospechó que nos reíamos de él.
Hoy fui a la FNAC y al salir fui abordada por una vehemente señorita que blandió un periódico y una revista ante mis narices hasta que los agarré, mientras me decía:
-¡Contra los despidos masivos y el cierre de empresas! ¡Qué ya está bien de hablar del Estatut! ¡Qué cumplan con la gente!
Yo tuve miedo ante tanta vehemencia y dije algo como:
-mnfsmn...gracias...
Y me fui, pero antes volví a depositar periódico y revista en sus manitas, porque no me siento aludida. Pero estoy aún asustada:
-JURO que nunca he despedido a nadie.
-JURO que nunca he cerrado ninguna empresa.
Respecto a lo del Estatut ¿Los dos kilos que bajé la semana pasada no son suficientes?¿Me confundió con Diana Garrigosa, la mujer del Molt Honorable president de la Generalitat, D. Pasqual Maragall?¿Parte de la izquierda se alía con la derecha contra Catalunya? Nótese que la arenga era en castellano.
¿POR QUÉ LA GENTE QUE CREE EN ALGO SE SIENTE CON LIBERTAD PARA ABORDAR A LOS DEMÁS EN LA CALLE SIN NINGUNA CONSIDERACIÓN?
Desde luego el colmo de esta "superioridad" que creen tener sobre nosotros la ejercen los Testigos de Jehová, que vienen a tu casa para convencerte de su religión. La anécdota más buena sobre los TdJ que he oído nunca me la explicó un vecino, es un señor que tenía unos cuarentaytantos cuando esto pasó: estaba duchándose y solo en casa cuando llaman a la puerta, insultando a quien llamara y a toda su parentela sale de la ducha y se pone una toalla en la cintura, de esta guisa abre la puerta y enseguida se da cuenta de que la que han llamado son TdJ en su versión Señora Mayor+Chica joven (también existe la versión Señor Mayor+Chico Joven) y entonces veloz mi vecino dice:
-Pasen, pasen. La joven primero.
Ante tal muestra de depravación ambas ¿santas?¿mártires?¡vírgenes! huyeron pies para que os quiero y mi vecino asegura que lo deben haber puesto en una lista negra pues desde entonces, hace más de veinte años ningún TdJ, ni varón, ni hembra ha vuelto a llamar a su puerta.
Desgraciadamente no han hecho lo mismo conmigo, y periódicamente tengo que decir:
-Sí. ya conozco esa revista (Atalaya) y no me interesa.
Y morderme los labios para no decir lo que realmente me muero por gritar: ¡Búscate una religión que no te haga andar intentando convencer a los demás!
En fin, que para los ateos como yo, la gente creyente es difícil de sobrellevar.
De entre los compañeros de piso hay uno que destaca...por guarro; porque eso no es ser sucio, ni un poquito dejado; aunque él me dijo una vez que "su nivel de tolerancia ante la suciedad era más elevado que el mío", a lo que yo le respondí que era un guarro. Y no le dije lo que pensaba de una familia que deja que un ser así salga al mundo a compartir vivienda con otros seres humanos por temor a que fuera huérfano y/o hubiera surgido de debajo de una col. La criatura en cuestión era de sexo varón, de edad veinticinco años y de profesión programador informático, y trabajaba haciendo juegos. Una vez haciendo gala de la hipocresía y la exquisita educación que adquirí en un internado suizo, le pregunté, como si me importara:
-¿Y de qué son esos juegos?- pensando que a lo mejor eran sobre como dejar el cuarto de baño sucísimo, aunque cuando entraste estaba limpio, sobre como no bajar nunca la tapa del WC, etc.
Y me dijo:
-No puedo decírtelo por que he firmado un contrato de confidencialidad.
¡¡¡¡¿¿¿¿????!!!!
Eso lo decía un tipo que no sabía ni barrer. Ni lavar un plato. Ni quitar el polvo . Ni poner una lavadora. Y que en casa iba ¡en batín! hasta que lo vi yo pensaba que esas prendas sólo se hacían para los actores de la BBC.
La lavadora se merece un punto y aparte, en aquella casa había una lavadora "de las de antes", tiene para poner el detergente y el suavizante, tiene la rueda con los programas (todo el mundo ponía el 4, siempre, era el primero sin prelavado) y tiene un botón. Seguramente también tiene 35 años porque no se estropea nunca, así que es de antes de esta ley de ahora que hace que ningún electrodoméstico dure más de 10 años, 12 como mucho, porque sinó lo acusan en la General Electric. Y hablo en presente porque aunque hace años que dejé esa casa estoy segura de que sigue funcionando. La tirarán para poner una más nueva que se estropeará enseguida, pero ella seguirá lavando perfectamente.
El chico que alquilaba las habitaciones le explicó al informático el "complicado" funcionamiento de la lavadora:
-Metes la ropa por aquí, cierras la puerta, pones el jabón aquí, le das la vuelta a la rueda hasta que queda el cuatro arriba, aquí donde está el punto ¡Y aprietas el botón!
Ay amigos, en ese momento, en la teoría, parecía sencillo. Pero cuando llegó el momento de práctica, estaba el pobre informático inerme frente a la ¡lavadora!, esa máquina tan complicada. Y entonces el informático llamó a mi puerta ¡Y yo odio que llamen a mi puerta para preguntarme memeces! Y me dijo:
-Perdona, ¿puedes ayudarme? Es que no me acuerdo de cómo funciona la lavadora-.
Haciendo gala de hipocresía, y de mi master en Oxford, digo:
-Claro-. Y repito el rollo de antes. Y entonces él dice:
-¿Te puedo hacer una pregunta?-.Lo miro suspicazmente y le digo que sí, puede.
-Es que aquí abajo, en la rueda pone centrifugado ¿Eso qué es? -. Yo lo contemplo incrédula, pero decidida a que mi buena educación prevalezca. (Música: I will survive).
-¿Te acuerdas de la fuerza centrífuga?, pues el tambor de la lavadora da vueltas muy rápido, así expulsa el agua y por eso la ropa sale húmeda de la lavadora, y no chorreando.
-¡Ahhh!- me miraba como si yo le explicara algo increíble- ¿Y que quiere decir aclarado?.
Le contesto que la lavadora coge agua limpia para quitar el jabón de la ropa y lo miro deseando que todas sus dudas estén 'aclaradas' y poder huir a mi cuarto. Entonces él abre la boca una vez más y mete la pata hasta........ahí, diciendo:
-Es que vivimos en un mundo machista.
¡Ah no! Por ahí sí que no paso, esa es una excusa de la peor calaña: sí soy un inútil pero no es mi culpa... es que el mundo es es así, machista y yo no podía acercarme a una lavadora, ni a una plancha, ni a una escoba porque llegaban los federales y me metían en Sing-Sing.
Y se me subió lo vasco y lo mexicano a la cabeza y le dije:
-Ahí te equivocas. No vivimos en un mundo machista. Vivimos en un mundo dual, en el que hay gente que vive en un mundo machista como tú y gente que no vive en él como yo, que te considero perfectamente capaz de poner una lavadora.
Y me fui a mi cuarto dando un portazo.


Para mí este poema explica mucho lo que siento por mi ciudad natal: México D.F. Bueno, en realidad lo explican varios poemas del libro, que se llama Volver a casa, como el poema.
Volver a casa
Un día
abandonaremos
la Ciudad de México;
la dejaremos en pie y desierta
para que
las conjeturas
crezcen,
y nos iremos a fundar
en otra parte
nuestras maravillas.
Alejandro Aura.
El título procede de un verso de un poema de Luis García Montero , el XXIII del libro segundo de Diario Cómplice, eso me gustaría que fuera este blog. Un lugar para decir mis cosas pasadas y presentes y hacerte cómplice de mis vivencias y pensamientos, si te quieres dejar. Además me gusta que parece que las ambigüedades sean "selectivas" más que "electivas", pese a que en el fondo no es algo tan diferente.
Aunque la cita que quiero poner es de otro poema del mismo libro, el XXV:
Empieza:
"Recuerda que tú existes tan sólo en este libro,...
y termina:
Recuerda que yo existo porque existe este libro,
que puedo suicidarnos con romper una página."
¿De qué hablar?
De la vida, de mis gustos, de la ciudad en la que vivo, de l@s compañer@s de piso que he tenido, de los viajes, de los amigos y conocidos, de la familia...
Siempre me ha gustado leer, el arte, la arquitectura, la fotografía.
Siempre he tenido la costumbre de recopilar, de adolescente compraba libretas con hojas de colores donde copiaba poemas y ponía ilustraciones, como dibujar no es lo mío las recortaba de revistas, ponía postales y pegatinas (calcomanías).
Cuando viajo, guardo los tickets de transporte, las entradas de los museos, compro postales y escribo cada día a donde voy y lo que hago, así son mis cuadernos de viaje, aunque los textos son siempre más largos al principio del viaje y luego se van acortando cada vez más.
Luego me gustó la fotografía y empecé a hacer albums de fotos.
En cuanto a l@s compañer@s de piso son más de diez años compartiendo vivienda...tiempo suficiente para conocer a gente realmente increíble, para bien y para mal, y reunir un número no despreciable de anécdotas.
Ahora me he decidido a hacer este blog que será una especie de album, pero en esta ocasión no limitado a la gente de más confianza, abierto a quien desee estar abierto a él, espero que les guste.
A veces te preguntas como es posible amarla tanto. Si sólo la ves en el autobús. En ocasiones piensas en faltar a tu trabajo un día para seguirla y ver en qué parada se baja, adónde va. Pero temes y te imaginas que la ves llegar a su casa, o la ves besarse con un hombre, o la ves recoger a su hijo de casa de sus padres, que se lo cuidan mientras trabaja para llevarlo al colegio...
Igual o más pavor te da la idea de hablarle. Pero, ¿y si un día no vuelve? Si por lo menos la llamaran al móvil...seguro que podrías enterarte de algunos detalles de su vida. Qué difícil es amarla así, en silencio. Pero quizás este sea el único modo posible de amarla, para ti.

Ahi les va un cuento de terror que escribí hace algún tiempo, para no cansar, porque éste no es mini, lo partiremos un poquito:
EL MONASTERIO
Descubrí las ruinas del viejo monasterio después una comida campestre, con unos amigos naturales de esta región. Paseando encontramos una construcción casi completamente derruida. Me sorprendió gratísimamente, he de confesar que el campo y sus bellezas no son mis ocupaciones favoritas. Estos amigos a quienes conocí en un viaje, me sorprendieron con unos intereses distintos a los míos. Exploramos las ruinas y llegamos a la conclusión de que se trataba de un antiguo monasterio, pues encontramos parte del claustro. Mis amigos se burlaron de mí, diciendo que incluso en el campo de una región europea relativamente próspera y avanzada yo, que he dedicado mi vida a la investigación de misterios del pasado me encontraba con uno y ¡tan lejos de una biblioteca!
Mi estancia en la ciudad se debía a la consulta de un archivo privado, al que por fin me permitían acceder. Dicho archivo pertenecía al anciano Barón de ***, cuando tras innumerables gestiones conseguí que accediera a conocerme me desplacé desde Londres, sin pérdida de tiempo. Al parecer en su juventud había disfrutado de todas las alegrías que pueden proporcionar la escasez de años y la abundancia de dinero. Como algunas personas de vida licenciosa había cambiado completamente con la edad y vivía prácticamente recluido en un caserón mohoso, con la única compañía de un viejo criado. En ese caserón disponía de comodidades a la vieja usanza: un cognac excelente, algunas obras de arte magníficas y su archivo. Los documentos que lo conformaban habían sido adquiridos por la familia del Barón desde el siglo XVIII y todos trataban de misterios, fenómenos extraños y cosas de ese jaez.
Durante el curso de nuestra primera charla, al comentarle el hallazgo del monasterio acaecido el día anterior, mi anfitrión me informó de que en esa zona había existido un monasterio destruido durante la Guerra, que pese a estar vacío desde hacía más de 100 años había permanecido intacto hasta ese momento. Al preguntar por qué, me contestó que era un misterio.
-¿Qué clase de misterio?- insistí.
-De primera clase-contestó, conduciéndome al archivo.-Ese monasterio fue una de las obsesiones de mi abuelo. Él reunió mucha de la documentación que voy a mostrarle.-Dijo extrayendo unos libros polvorientos, aunque bellamente encuadernados.
-Este era el diario de campo de mi abuelo, aquí verá los dibujos que hizo alrededor de 1920, cuando estaba más obsesionado con ello. También iba por los pueblos recogiendo las leyendas locales de labios de los campesinos del lugar. Y además ... bueno, le estoy entreteniendo en exceso, le dejo trabajar, si desea unirse a nosotros en la comida ésta se sirve a las 2 en punto.
Me dejó sólo. Me costó muy poco darme cuenta de que el archivo estaba espléndidamente organizado. Decidí examinar los documentos que había dejado a mi alcance. Eran recopilaciones de noticias de diarios locales, narraciones y anotaciones de fenómenos observados directamente por el abuelo del propio Barón entre 1921 y 1924. Claro que las noticias de los periódicos eran anteriores, las más antiguas databan de 1880. En general, se referían a acontecimientos acaecidos en las proximidades del monasterio: observación de luces y ruidos extraños, descubrimientos de huesos, velas y símbolos pintados en el bosque que lo rodea .
Abandoné el examen superficial de los documentos para reunirme con mi anfitrión que me comunicó que eso era sólo la parte moderna de la documentación que tenía sobre el monasterio. Desde la época medieval había constancia de la excepcionalidad del lugar. Se hablaba de posesiones demoníacas, de hechos espantosos, de desapariciones de algunos monjes y novicios, etc. Al parecer, se había construido durante el siglo XI, por deseo de un noble que deseaba ser enterrado allí. La leyenda aseguraba que dicho noble había vendido su alma al diablo y que luego, arrepentido, había querido ser enterrado en terreno sagrado para evitar cumplir su compromiso. Pero por motivos desconocidos el lugar siempre estuvo afectado por una especie de maldición.
En un impulso extraño me interesé por quién era el propietario de ese terreno y el Barón me informó de que aunque durante un periodo había pertenecido a su familia, tras la muerte de su abuelo la viuda lo había vendido a un rico comerciante, que pensaba derruirlo y construir allí una fábrica o un almacén de algún tipo. En esa época el monasterio, aunque abandonado, aún se mantenía en pie, también pervivían sus leyendas. Me brindó los datos de los herederos del comprador; al parecer, la fortuna de que anteriormente dispusieron se había esfumado, repentinamente decidí hacer una oferta de compra que aceptaron encantados. Afortunadamente mis propios ancestros me dejaron un capital considerable que los abogados de la familia no habían dejado de incrementar.
El Barón intentó convencerme de anular el trato de compra, pero mi tozudez lo impidió y no quise escuchar sus razones. Argumentaba que la compra del monasterio había provocado el deceso de su propio abuelo.Todo ello me pareció fruto de la superstición y la estulticia, me sorprendió que un hombre culto como él hiciera caso de esas leyendas. Decidí visitar mi propiedad, reconstruirla, arreglarla y vivir en ella. Tantos años de investigar "misterios" me habían inmunizado contra toda clase de fe, ya no creía en nada.

Por la melancolía con que aquella anciana decía "cuando estaba sola"...comprendí que era viuda. Por la alegría con la que dijo "me viene a buscar Ricardo , mi marido"...comprendí que se había vuelto a casar.
Y me alegré.
Tanto hablar de nación, de nación de naciones; me dió por pensar en mi país. Allí el amor a la Patria se inculca desde muy pequeños y resulta muy importante para nosotros. De todas formas la idea de la Patria que me conmueve no es la del himno mexicano, que por el momento histórico en que fue escrito es muy belicista, sino la del poema Suave Patria, que no pongo entero por que es muy largo, pero lo podéis encontrar (junto con muchos otros) seleccionando a Ramón López Velarde en www.lospoetas.com.
...
Suave Patria: te amo no cual mito,
sino por tu verdad de pan bendito;
como a niña que asoma por la reja,
con la blusa corrida hasta la oreja
y la falda bajada hasta el huesito.
...
Ramón López Velarde.

Obsesionado por la restauración me alejé del Barón y de mis amigos. Me recluí en una casita cercana, para supervisar las obras. Éstas fueron una sucesión de problemas, uno de ellas era que los obreros no permanecían mucho tiempo en su puesto. En cuanto se movieron algunas piedras aparecieron huesos humanos, al parecer habían sido enterrados algunos monjes, no en las habituales urnas sino en las propias paredes, eso hizo que algunos operarios se marcharan y que algunos arqueólogos se mostraran interesados, abrí la obra a esos estudiosos. En general, se mostraron tan poco perseverantes como los albañiles, marchaban de viaje súbitamente, se enfermaban u obtenían un nuevo trabajo lo bastante alejado como para abandonar la investigación. Acostumbrado a mis colegas de la facultad he de decir que dicha investigación me pareció desorganizada y carente de una dirección que se planteara algún tipo de coordinación. Pero uno de ellos, el Dr. *** me mostró cosas interesantes, se habían recuperado cinco esqueletos bastante completos de varones jóvenes, que habían muerto con violencia, principalmente por golpes en la cabeza, lo que sería normal en el caso de que fuesen guerreros, pero no monjes. Aún fue más sorprendente el encontrar en una cripta tapiada huesos al parecer femeninos y de niños, mayoritariamente bebés. El Dr. intentaba datarlos cuando desapareció, repentinamente abandonó su cátedra y su hogar y no dejó su nueva dirección. Algunos de sus colegas vinieron a buscar los huesos y se los llevaron en cajones. No he sabido más de ellos.
Para la rehabilitación fueron indispensables los dibujos del abuelo del Barón. Aunque tras la adquisición del monasterio, éste sólo me dejaba acceder a los dibujos que mostraban el exterior. No me permitió volver a consultar documentos. Tras otros inconvenientes más normales; digamos que los propios de toda obra; por fin, a principios del año 1990 pude instalarme en mi casa.
Se mantenía el problema del personal, la gente de los alrededores no quería trabajar en el monasterio. Finalmente contraté a un matrimonio oriental, que fiel y sigilosamente cocinaban y limpiaban. Poco a poco fui observando cosas realmente insólitas, unos vecinos me regalaron un gato y este apareció muerto en el jardín del claustro. Por cierto dicho jardín no tenía buen aspecto. Las plantas parecían medio muertas y todas adoptaban un aspecto sombrío y mortecino, por muy frondosas y saludables que parecieran en el vivero. Todo ello sin contar con los ruidos, corrientes de aire y otras molestias. Es preciso constatar que en cuanto al servicio sólo me molestaba su costumbre de cambiar mis cosas de lugar y luego negar que las hubiesen tocado. Los ruidos eran muy extraños, sobre todo eran muy claros por la noche, ya que los ruidos propios de la naturaleza debían ocultarlos durante el día. A veces parecía que se oían voces o cánticos, pisadas y carreras ( supongo que de ratas o ratones).
Lo sobrellevé todo con bastante flema, ya que podía tener una explicación racional, hasta que empecé a tener alucinaciones. Como he dicho soy una persona escéptica en esta clase de cuestiones, así que cuando me pareció ver como paseaban algunas figuras de largos hábitos y con capuchas por el claustro, acudí a diferentes médicos: oculistas, neurólogos y psiquiatras, que no encontraron nada anormal en mi físico, por lo que respecta a lo anímico el psiquiatra consideró que me había obsesionado con la casa y a eso se debían las alucinaciones. Me recomendó un viaje y volví a mi brumosa tierra natal dejando a los criados a cargo de la casa. Al cabo de un mes tuve que volver, pues los sirvientes no contestaban a mis llamadas. Descubrí que se habían marchado, al parecer precipitadamente, pues habían dejado tareas a medio hacer y objetos personales. Al ver el estado de su habitación mi primer impulso fue llamar a la policía, pues estaba todo revuelto, pero al comprobar que no parecía estar forzada ninguna puerta o ventana decidí no hacerlo. En realidad temía que me culparan a mí: soy extranjero y rico, eso puede despertar animadversiones. La habitación estaba llena de imágenes religiosas del peor gusto, de velas, etc. Sospechaba que presa del terror, simplemente se habían ido por su propia voluntad y decidí esperar.
Antes que nada tengo que contar algo muuuy fuerrrte de la Barbie Imbécil. El otro día la BI (por abreviar) le pregunta a la tercera en discordia:
-Oye, ¿en el zoo de Barcelona hay animales?.
-Claro.-Contesta, estupefacta ante la pregunta.
-Ah, es que como se murió Copito de Nieve...
Si alguien entiende la lógica de este "ser" que me lo explique. A lo mejor piensa que Copito era como un faraón y que los demás animales debían ser sacrificados para acompañarlo en el más allá.
Bueno, punto y aparte, y nunca mejor dicho.
Se ocupó por fin la habitación número cuatro y apareció un ejemplar realmente exótico: una chica china que es Pastor de la Iglesia Evangélica. Está estudiando castellano, así que hablamos en inglés, lo que es divertido y a veces frustrante, porque no sé si a veces no me entiende o no me quiere entender. El otro día le preguntaba si ella había casado a alguien y ella contestaba que no, que no se había casado con nadie. Este diálogo de besugos se repitió tres o cuatro veces hasta que le dije que mejor dejáramos la conversación para otro día. Eso sí es muy limpia, muy amable y muy educada, ¡que se quede, por favor! Próximas noticias en este mismo canal.

...a horse, my kingdom for a horse" (Shakespeare: Richard III, Act V, scene IV)o por un taxi que me sacara de aquí, o por la capa de invisibilidad de Harry Potter.
Joder, tengo una mala suerte. Es la primera vez que salgo en meses, por fin la chica de la tienda de enfrente de la oficina ha aceptado salir conmigo y la he llevado a cenar. Y ahora en el restaurante me encuentro a mi ex y al musculitos de gimnasio por el que me dejó. Lo peor es que ella aún no me ha visto y que yo sé exactamente cuándo lo hará. Justo cuando pidan los cafés, se levantará al baño y me verá, por que nunca toma postre y seguro que el sguatzeneguer de pacotilla tampoco.
Jolín, la de la tienda lleva un rato hablando y no tengo ni idea de lo que ha dicho.¿Cómo se llamaba? "Dive, thoughts, down to my soul".(Shakespeare:Richard III. Act I, scene I).
Esa noche se repitieron los sonidos e imágenes que ya había vivido. Al día siguiente, presa de un ataque de actividad y de un extraño presentimiento decidí excavar el jardín, encontré algunos huesos y un manuscrito, resguardado en una caja bellamente labrada, pero con motivos horribles. Si alguien desea contemplarla deberá excavar otra vez. En cuanto al manuscrito, debo decir, avergonzado que tardé tres días y sus noches, en descifrarlo. Demasiado tiempo si se tiene en cuenta que manejo documentos antiguos desde hace más tiempo del que quisiera recordar. En cuanto a su contenido... era una narración de acontecimientos que quisiera creer fruto de una fantasía enfermiza, pero los hechos parecen corroborarla. Si así es mi vida acabará pronto, y cualquier intento de impedir la natural conclusión de los acontecimientos que imprudentemente desencadené será inútil.
En ese manuscrito se narran las aberraciones, los terribles hechos que se han producido en este lugar desde su fundación. Dicha fundación como centro religioso fue sacrílega: un grupo de nobles corrompidos en muchos aspectos que rodeaban a un noble aún más rico y corrompido que ellos se instalaron aquí con la intención de realizar sus desmanes sin responder ante la justicia. En aquel periodo confuso las autoridades eclesiásticas se concentraban demasiado en las cruzadas para preocuparse de las habladurías de unos campesinos que se quejaban de la desaparición de muchachas y niños, de ruidos extraños y ceremonias extravagantes. Los que se significaron en sus quejas desaparecieron misteriosamente. El abad murió tras 10 años de desmanes y fue enterrado en el jardín del claustro junto con el cadáver de un bebé: su propio hijo, asesinado por sus compinches durante su funeral. De forma más encubierta el resto de los "monjes" prosiguió con sus actividades satánicas, pero se alejaban más en la búsqueda de sus víctimas y redujeron los sacrificios, pues la jerarquía eclesiástica empezaba a preocuparse por ese monasterio extraño que no se significaba por la fama de santidad de sus monjes.
Estoy convencido de que en un sitio donde se han cometido tantos actos de maldad siempre debe quedar algo de esa maldad, pero aquí la relación directa con el demonio ha dejado algo más fuerte: una puerta que comunica la tierra con el infierno.
Al restar muchos años abandonado no se habían produccido nuevos acontecimientos, nuevos sacrificios, hasta el de mis pobres sirvientes y, estoy seguro, el mío.
Quise irme y no pude, quise quemar el monasterio y también me lo impidieron fuerzas invisibles. Oigo pasos... se aproximan...
Extracto del manuscrito encontrado en el monasterio de *** por la policía. No se encontró a ninguna persona dentro del recinto, ni la caja y el manuscrito al que se hace referencia. El monasterio ha sido habitado de nuevo por dos familias de la ciudad que quieren cambiar de vida y dedicarse a la agricultura. Tienen niños.
FIN
Concretamente con Sant Pau del Camp.
-¡¡¿¿Siiiiiiiiii??!!.
El máximo acontecimiento de su vida es acudir a la peluquería, ni a una exposición, ni al teatro, ni siquiera al cine. Es capaz de hablar durante días de que no quedó contenta por que en la peluquería le hicieron unas mechas rojas que lleva demasiado adelante y habla por teléfono con varias peluquerías para ver quien puede resolverle tan tremendo problema. Tiene un gesto perpetuo de enfado, y siempre está nerviosa y de mala leche.
Mi teoría es que se muere por pillar marido y claro, como no lo consigue...Pero la verdad es que yo espero por la salud del individuo en cuestión y considerando que hay que ser caritativo y demás, que no lo consiga o que el susodicho presunto víctimo se lo merezca por haber pegado a sus hermanitos pequeños o maltratado a sus mascotas.
Aunque también tengo una teoría b, en realidad es una extraterrestre, vino para llevase ADN humano a su planeta, pero la documentación que le dieron para comportarse como mujer eran revistas "Cosmo" de los años sesenta y claro no se entera de que va la movida, además se desepera porque sus congéneres ya le están reclamando que se demora mucho en traer el ADN. ¡Resistid varones humanos al ataque de la extraterrestre disfrazada de rubia intoxicada por el tinte!...a lo mejor es como las viudas negras, y luego se come al novio. Con lo mal que trata a los platos yo, si fuera hombre, no pondría nada delicado en sus manos.

Tengo la deuda de poner este poema entero, pues cité algunos versos en el primer post.
XXV
Recuerda que tú existes tan sólo en este libro,
agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasión que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y corazón de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras.
Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranvías cuando llegas tarde,
que, centinela incómodo, el teléfono
se convierte en un huésped sin noticias,
que hay un rumor vacío de ascensores
querellándose solos, convocando
mientras suben o bajan su nostalgia.
Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible,
no es el ave nocturna de los sueños,
sí la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabernos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.
Recuerda que yo existo porque existe este libro,
Que puedo suicidarnos con romper una página.
Luis García Montero : Diario cómplice.
Mi amiga X, también conocida como la tercera en discordia y como...tranquila, que no te he puesto ningún apodo, y yo tenemos una clasificación sobre los hombres. Sé que se supone que esta es un actitud masculina, pero es hora de desmitificar y de decir que sí, nosotras también lo hacemos.
Advertencia 1, esta es una clasificación que se basa sólo en el físico. así que lo de que "es feo, pero simpático", aqui no rige.
Advertencia 2 El puesto que ocupe cada uno en la clasificación debe ser secreto porque puede herir sensibilidades.
Advertencia 3 sólo hay un rasgo no físico que sí computa, el atractivo, normalmente se define como "tiene algo".
Las tres categorías principales no tienen pérdida, pero el interés está en las subcategorías:
1. Guapo. En general los guapos, son guapos y no necesitan más explicación, ej. George Clooney.
Pero hay una excepción que es la categoría "guapito que no me dice nada" en la que entran esos "guapitos oficiales" tipo Beckham; y para mí, aunque no para X Brad Pitt, y en general esos tipos aniñados que no sabes si besarlos o darles un chupete.
2. Normal. Esta es la categoría más abundante y por lo tanto la que ofrece más variantes.
3. Feo. Los feos no tienen subcategorías ni paliativos, son feos y punto.
Hay una especie de subcategoría extra, que no está relacionada con la belleza sino con el colorido. Ni a ella, ni a mí nos gustan los rubios, ni los hombres de piel excesivamente blanca, así que he mos creado la categoría de "crudo", que para nosotras es completamente definitoria. El ejemplo perfecto es el actor que interpreta a Horatio Caine en CSI Miami.
Aclaración: esta clasificación no está relacionada con ningún hombre que esté o haya estado relacionado con nosotras, todos ellos son y han sido INCLASIFICABLES
Hoy me desperté con la sensación de que anoche había bebido demasiado, primero abrí un ojo y luego otro pensando "que esté sola, que esté sola, que esté sola,..." en la cama no había nadie, buena señal. Pero se oía el ruido de la ducha, mala señal. Joder, podría haberse ido a su casa y así me evitaría el problema que tengo ahora...Estuve hablando con dos chicos en la barra, no, eso fue demasiado pronto; bailé con un chico de Girona, no, ese tampoco puede ser; al salir de la disco besé a un inglés, pero él y su amigo se fueron a su hotel. ¿Con quién me fui a casa?¿Pasó algo? Dios, si pasó algo no me acuerdo y tampoco me acuerdo de cómo era, ni de cómo se llamaba. De repente oigo la voz de mi madre:
-Mari ...¿Estás despierta? ¿Quieres un café? ¿No se te habría olvidado que llegaba hoy por la mañana? Me he duchado por que me dan un asco esos trenes... Nena, levántate. Ya son las 10.
Dios es aún peor que lo imaginado, llegué a las 8, son las 10 y en mi casa está ese ser que hace siempre las preguntas de tres en tres. Dios ¡Qué resaca!
Con este poema acabo con el tema del DF. Creo que el tema de la ciudad escondida debajo de la otra ciudad, debajo del smog...ahí está, esa es mi memoria.
CONDICIÓN DE LA CIUDAD
5
Pero si la quieres ver a fondo,
si la amas en verdad,
quítate la mascarilla de oxígeno y ven conmigo.
Aquí su verdad antigua permanece,
aquí tiene asiento el amor y el heroísmo,
aquí se palpa el rostro que asustados escondimos.
El movimiento natural borró nuestra memoria,
por eso está quieta
y no encajará nunca en lo que pueda comprenderse.
Lo que quedaba era una parte mínima;
con grandes cantidades de hierro la cubrimos,
la escondimos del tiempo, y lo logramos.
Pues más que arquitectura son estos viejos edificios,
estas plazas huidizas no son para reunirse,
cosas peregrinas hay en los mercados por la noche.
Y la sal que negamos nos escuece la piel,
nos hincha el hígado, nos roe la lengua,
nos llena de la malaventura.
Entonces una fiebre privada nos ocupa,
y cada quien en su lugar se quema
y la vergüenza nos esconde la boca.
Para asustarse, para salir huyendo
son lñas norias ocultas de doonde el recuerdo saca
cubos de voces ya podridas.
Qué dudosa resulta ya entonces la voluntad del hombre,
parece que el juego estuviera ya a punto de acabarse;
ya los apasionados echan su resto en el tapete.
Y la burla desciende de las nubes,
una burla grande, sucia y estorbosa,
dañina al corazón como una estafa.
Sí, en verdad no hay límite,
aunque más nos prodiguemos con la muerte
más vivimos; qué siniestro.
Mas la negra veracidad urbana nos aplasta,
caemos má expuestos a la dicha
y más y más nos nos atrofiamos.
Así es la poca noción que tiene el inocente
y no hay libro que enseñe
porque carece de verdades la sencillez de la ciudad.
Pero si la quieres ver a fondo,
si la amas en verdad,
quítate la mascarilla de oxígeno y ven conmigo.
Alejandro Aura
-Vámonos,-dijo la mujer- este pueblo está cargado de energía negativa.
El, acostumbrado a sus expresiones, se rió.
-Pero sino hay nadie, Tú sueles hablar de la energía negativa de las personas y aquí no hay nadie.
Ella dijo:
-Da igual que sea un pueblo abandonado. Es malo, me quiero ir.
- Pues vete, yo voy a hacer las fotos.
-¿Dónde vas?
-A la iglesia, puede que esté abierta.
Cuando entraron la iglesia estaba abierta, cuando quisieron salir no lo estaba, gritaron hasta enronquecer,


Lunes
Pero después de todo , no sabemos
si las cosas no son mejor así,
escasas a propósito...Quizá,
quizá tienen razón los días laborables.
Tú y yo en este lugar, en esta zona
de luz apenas, entre la oficina,
y la noche que viene, no sabemos.
O quizá, simplemente, estamos fatigados.
Jaime Gil de Biedma.
No sé si es una manía o simplemente un hábito, pero cada persona tiene sus particularidades. En realidad sólo te das cuenta de que son extrañas cuando otra gente te mira y se asombra. Desde hace muchos años cada vez que compro un libro hago las mismas cosas. En cuanto salgo de la librería, ya sea en la calle, en el autobús o en el metro:
1º Quito el precio.
2º Pongo la fecha y firmo en la primera página blanca, me dan mucha rabia aquellos libros de bolsillo que no tienen página blanca al principio. Pero la fecha la pongo de la siguiente manera, por ejemplo hoy: 270206. Parece obvio que es una fecha, pero mucha gente no cae y casi siempre que alguien ve uno de mis libros no falta la pregunta ¿Ese numero qué es?
3º Hojeo el libro y lo huelo.
Me gusta mucho cuando releo un libro saber exactamente cuando lo compré, la firma servía en una casa llena de lectores para "marcar" mi propiedad y me encanta cómo huelen los libros nuevos.
Pensando en el carnaval, me acordé de este poema que me gustaba mucho en la adolescencia, desde luego el vestirse es disfrazarse.
Disfraces
Así...con tanta prisa, andando a la carrera
no sé de qué vestirme...¿De qué me quieres ver?
¿Me quieres ver de esposa
o me visto de amante...o de poeta?
¿Me disfrazo de artista,
de madre de mis hijos, de perversa,
o me pongo aquel traje de encajes
que tú llamas "de ingenua"?...
¿De qué me visto hoy?¿De qué me visto?
¿Me pongo de encarnado o de violeta?
¿Me quieres ver de duelo
o me visto de fiesta?
Dime de qué me visto
no vaya ser que andando a la carrera,
así, con estas prisas, se me olvide vestirme
y salga de tu brazo sin careta.
Nuria Parés